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Motivos por los que viajar en invierno

Cuando pensamos en vacaciones, enseguida lo asociamos con verano. Pero, ¿por qué no viajar en invierno? Hacer un viaje en los meses de frío también tiene sus cosas buenas que quizá no sabías. En este artículo os dejo unos cuantos motivos por los que viajar en invierno. 

No hay duda de que la playa y el calorcito son maravillosos; pero la estampa de una montaña nevada es increíble. Como vas a comprobar en a continuación, viajar en invierno tiene su encanto.

Época de Esquí

motivos para viajar en invierno

Si eres una persona a la que le gusta más viajar en invierno que en verano y además te gustan los deportes de riesgo, ir a esquiar será tu escapada invernal perfecta. ¿Listo para descargar adrenalina sobre la nieve?

Los amantes del esquí solo pueden practicar su deporte favorito en invierno. Además de ser una gran forma de entrar en calor, ¡esquiar es una aventura! Así que esta es la excusa perfecta para viajar a destinos de montaña nacionales como Pirineos. Si visitas Vielha, la capital de la Val d’Aran, búscate un alojamiento en Vielha y disfruta navegando por su mar blanco.

Viajar más barato

Normalmente en temporada alta, que suele ser la época de verano, hay más demanda y por tanto suben los precios. Por lo que, en temporada baja, la demanda cae y los precios también. Por esa razón, las empresas turísticas se ven en la obligación de preparar ofertas especiales para atraer el turismo. Por ello es más probable que encuentres billetes de avión o de tren realmente económicos. Este fue el caso de mi viaje a Sofía en invierno, ¡pagué 30€ por mis billetes de avión ida y vuelta!

Viajar en invierno significa poder aprovechar importantes ofertas y promociones. Por otra parte, si eres una persona que vive el día a día y a la que le gusta improvisar, viajar en esta época del año será toda una ventaja para ti. Algo positivo de viajar en invierno es que no vas a tener que reservar con semanas de antelación transporte ni alojamientos. Podrás viajar de manera improvisada, sin planear todo con gran antelación, y sin que ello signifique pagar mucho más dinero por tu alojamiento o transporte.

Menores aglomeraciones

Otro motivo por el que viajar en invierno es que los destinos turísticos y sus monumentos están menos concurridos. Esto permite visitar con más tranquilidad los reclamos turísticos que ofrece nuestro destino y sin tener que hacer largas colas.

En verano o épocas como Semana Santa, coinciden las vacaciones escolares con las vacaciones laborales de una gran parte de la población. Mientras que son menos quienes escogen tener sus vacaciones y sus viajes en invierno.

Viajar en invierno significa poder pasear tranquilamente por lugares turísticos sin ni tener que lidiar con una gran afluencia de personas; algo de vital importancia sobre todo actualmente.

Además, otra ventaja es que no tendremos que volvernos locos a la hora de encontrar una mesa en los restaurantes. 

Magia invernal

mercado de navidad, viajar en invierno

Los escenarios adorables que parecen sacados de cuentos que nos da el invierno, no nos la da el verano. Una experiencia mágica de la que podemos disfrutar en invierno son los Mercados de Navidad. Tanto los mercadillos navideños en nuestro territorio, como el de Santa Llucía en Barcelona, como los populares mercados de Navidad de ciudades europeas son uno de mis destinos invernales favoritos. De momento he tenido el placer de visitar los Mercados de Navidad de Polonia, Alemania y Bélgica.

Al visitar estos mágicos lugares invernales, podremos deleitarnos con deliciosas tazas de té, chocolate caliente, vino especiado y otras especialidades locales como galletas de jengibre decoradas para la ocasión. Adicionalmente, el paisaje urbano iluminado y repleto de decoraciones navideñas crea una imagen de lo más mágica. Si durante tu viaje tienes la suerte de que nieve en tu destino podrás. además, maravillarte con una auténtica estampa invernal.

Libres de alergias y mosquitos

Otro punto a favor para viajar en invierno, es que ¡no hay mosquitos! Lo bien que se está sin tener el cuerpo lleno de picaduras molestas. El poder descansar tranquilamente por las noches sin escuchar el zumbido de los mosquitos rondando tu cabeza. Tampoco tendremos esas moscas incansables revoloteando sobre nuestras comidas.

Por otra parte, durante los meses de más frío, los niveles de polen suelen ser muy bajos. Así que los alérgicos podrán disfrutar de sus viajes y escapadas sin sufrir molestos ataques de alergia.


No hay duda de que viajar fuera de temporada alta esconde auténticas joyas que sólo podrás disfrutar en invierno. Además de destacar que es un acierto total para nuestro bolsillo. Los meses ideales para viajar son noviembre, diciembre, enero y febrero ya que es temporada baja en muchos destinos del mundo y nuestro presupuesto dará más de sí a la hora de poder disfrutar de unos maravillosos días en pareja o en familia.